Queridos,
Recién estaba yo en un evento de lanzamiento de un libro (el cual después les cuento de qué se trataba) escuchando una charla muy interesante respecto al auto conocimiento, perdón, miedo, ansiedad y otros temas.
El orador, un caballero muy gentil y educado, hablaba de modo bastante articulado y sus ideas seguían un raciocinio completo (comienzo, medio y fin).
Me gusta escuchar las personas que hablan con coherencia, y que no dejan sus ideas sueltas en el aire para que uno, saltando, intente rescatarlas.
De repente, el orador mira al público y de la nada, pregunta a quien le gustaría escribir un libro.
Es una idea que ya se me ha pasado muchas veces por la cabeza, pero nunca la llevé adelante.
Tengo montones y montones de escritos, de trozos de mi vida puestos en trozos de papel, en determinados putos trozos de momentos.
Ya he pensado demasiadas veces en juntarlos, organizarlos y hacer como un autobiografía.
Volviendo a la charla, el orador hizo la pregunta, y sin pestañear levanté mi mano y dije "Yo!!!".
Bocuda.
El orador se acercó, pero eso no me genera ningún tipo de malestar.
Me preguntó acerca de qué me gustaría escribir. Les conteste que acerca de mi vida, mi historia y mis mejores y peores momentos.
Al mirar mis brazos, creo que él se dio cuenta de la clase de mis peores momentos y, muy educado, no me preguntó nada más.
Pero sentí un incentivo muy grande para escribir mi libro. La chispita que estaba allá guardada bien al fondo del cajón como que volvió a golpearme la cabeza, suavecita, suavecita, suavecita.
Mi primer paso será recopilar todos mis escritos botados por todas partes.
Algunos tristes, literalmente escritos con mi sangre. Otros donde simplemente cuento de mi día, una u otra tontera de más.
Cuando los tenga ordenados, empezaré a escribir mi libro, que todavía no tiene título.
Dicen que el título se da al final, cuando el libro ya está listo.
No sé, quizás el nombre se me venga en sueño, como tantas cosas ya se me vinieron....
Cuando lo tenga listo, lo publicaré acá en el blog. Completo, sin censuras ni cortes. Tal cual fue concebido.
Ojalá les guste.
Bueno, al final de la charla el orador me regaló un libro suyo. Lo sentí como un estímulo.
Tiendo a creer en señales, siempre he sido así.
Besos en el corazón mi querida familia, los quiero mucho.
H.S.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario