jueves, 27 de marzo de 2014

Perdón, pero hoy estoy insoportable.

Hace algunas horas, me agarró una pena de muerte. De esas penas que te hacen olvidar todo lo que has logrado, conquistado o vivido.

Me doy el derecho de odiar a todo y a todos.

Odio a mis trastornos, a todos ellos. Que se mezclan, se funden y resultan en lo que soy.

Odio a mi siquiatra que me envió de regreso a esa puta ciudad, que la odio también.

Quiero quemarla, para que deje de existir.

La falta de Ravotril me tiene un poco así también. Decidí tomar un poco menos, ya que estaba con casi 10mg al día. El cerebrito lo quiere, y le voy a regalar.

Amarraré mis manos para no hacerme daño y para no llamar a Lou Reed. Estoy con el celular en las manos pero no lo llamaré, tengo que vivir sin él mientras esté acá, si no serán meses de enloquecer.

Pienso en dejarlo todo, ya que todos conocen a fondo la historia no sería necesario ni una carta, por eso debo amarrar mis manos.

Necesito que mi cuerpo produzca triptofano, y eso solo el chocolate, con su serotonina puede lograr. Con el pie roto no pudo salir a comprar putos chocolates. Y más encima la casa donde estoy es alejada de todo, no hay ningun puto comercio cerca.

Como odio estar aquí.

Como odio a mis trastornos, a os remedios y a todo.




1 comentario:

  1. Debes empezar de nuevo, creeme que yo lo tuve que hacer muchas veces.. se de lo que me hablas. Es duro, mi vida tampoco a sido para tirar cohetes.. mi gran consejo se tu misma siempre, quierete, valorate, haz actividades que te gusten y se te den bien, conoce gente, relacionate.. lucha por ti amiga por tus ilusiones, es la clave preciosa y seguir las pautas que te manden eso siempre, un abrazo amiga :)

    ResponderBorrar