domingo, 30 de marzo de 2014

Los domingos y mi enorme malestar.

Hola querida familia Border, DDA's y mis queridos depresivos, como han pasado esos días?

Ayer no conversamos, verdad? 

Ayer fue un día tan sin gracia que lo único que hice fue dormir, ir al baño, dormir, comer, ir al baño y volver a dormir.

Es difícil explicar a los "normales" por que motivo a veces uno se siente así, tan sin ganas de absolutamente NADA.

Pero la verdad es que no había adentro de mí motivación ni para tomar un libro y leer dos páginas que fuesen.

Estoy leyendo "Corações descontrolados" (no encontré ninguna edición en español, pero es de lectura fácil) de Ana Beatriz Barbosa Silva, y trata bien a fondo del TLP sin mucho palabreo.

Gracias a mi querido DDA, me demoro a veces meses y meses en leer un libro de unas 200 páginas, mientras los demás lo leen en semanas. Pero bien, hago el intento.

Hoy es domingo, y tengo una relación pésima con ese día.

Vengo de una familia católica, pero católica casi fervorosa. Se celebran las pascuas de resurreción, la navidad, los días importantes de santos y, obvio, los domingos son los días de ir a la misa.

Desde niña, no sé por que, no me gustaba ir a la misa. No conseguía concentrarme en nada de lo que era dicho, me dispersaba muy facilmente y con eso venían los tremendos retos después de las celebraciones.

Para mí, como de antemano sabía que estaría más o menos una hora escuchando historias del pasado y sí o sí se me iba a ir la atención, ir a la misa se convirtió en un martirio indescriptible. 

El tema de la atención siempre ha sido una piedra en mi camino, más encima porque nadie nunca se ha dado cuenta de eso. 

No sé como logré terminar mis estudios, hacer un post grado etc etc. 

Se los juro, si alguien me está contando de su día por ejemplo (algo muy sencillo), no imaginan lo difícil que es seguir lo que me está diciendo. No puedo escuchar ni pensar en nada más, si no se va mi atención y no vuelve más.

A los 31 finalmente me diagnosticaron el DDA, y estoy aprendiendo a lidiar con él. 

Pero todos los retos, los bochornos y las verguenzas quedaron, no se las puedo borrar.

Bueno, volviendo al domingo, hoy es domingo.

Como odio ese día, no pueden imaginar.

Ya me despierto con ganas de no despertar. 

Ya les dije toda la historia de como salí de Santiago y llegué hasta esa ciudad que no me gusta. 

Ya les conté también de como he perdido toda mi privacidad, mi espacio y mi Lou Reed.

Mejor pensar que es todo por un bien mayor, que es parte de mi tratamiento, ya que, según el mundo entero, soy una persona que "no se puede quedar sola", ya que represento un gran riesgo para mí.

Hasta cuando por la conchetumare?????

En mi depto, chiquito, en pleno centro santiaguino, estaría pasando el día de hoy acostada, sin nada que me molestara. 

Pero en fin......

Así son los domingos..... Un poco peor que todos los otros días.

Como los odio.

Un fuerte abrazo a todos ustedes querida familia, estamos al habla.

H.S.

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